Con cada nuevo año llegan oportunidades, procesos y decisiones. Declaramos propósitos en Diciembre y sentimos una renovación porque se inicia un nuevo ciclo. ¿Y por qué se da esto? Es gracias a la importancia que le damos al tiempo y la forma cómo lo medimos.
Los números son relevantes y siempre están presentes. En esta ocasión al hablar de un nuevo año, lo podemos ver de esta manera: Cambiamos el 3 por el 4 en el dígito final, y sin embargo, tienes continuidad en tu vida y la mayoría de sus procesos.
Pero, estoy seguro, que tu sentir es diferente y tienes un cambio en la percepción. Esto es resultado del cambio de energía, la cual es representada por números.
Dicho esto, te invito a que descodifiquemos el 2024.
Para ello vamos a tomar los dos últimos dígitos, es decir 24. Este número es de recompensa y promete éxito en lo financiero y el amor, claro está con una salvedad, que debes trabajar las relaciones con compasión, no actuar desde lo frívolo, sino en conexión con tu divinidad. Y esto es importante porque en el 2023 estuvimos trabajando la coherencia y el conocimiento de sí mismos.
Luego de ello, si sumamos entre sí el 2 y el 4 obtenemos un 6. Por ello se refuerza el mensaje del 24 y que debes cuidar de ti y de los tuyos, de cada una de tus tribus (familia, amigos, trabajo, etc).
A este número 6 le sumamos los dos primeros dígitos del año, es decir 20. Por lo cual obtenemos ahora un 26.
Y este número nos invita a ser fieles a nosotros mismos. Podemos escuchar los consejos, pero luego viene un proceso de reflexión, para elegir lo que sea coherente con cada uno, dejando de lado el condicionamiento externo a ti.
Revisa los pormenores en cada proceso de acuerdo, asociaciones y firmas. Que todo tenga la mayor claridad posible antes que tomes acción. Es recomendable hacer ahorros, invierte en tu propio futuro y según tus posibilidades, se generoso con otros.
Y como parte final, tenemos la sumatoria del 2 y el 6, de ahí resulta el 8. Cuando hablamos de un año 8 hay una frase que dice: Los Tesoros del cielo llegan a la tierra y se manifiestan.
Y por ello retomo el título de este artículo, y te pregunto: ¿que has sembrado?
Llo que cosechas está dado por tus siembras. Y es diferente si es la primera cosecha o ya eres un maestro en algún arte. Por ello tus circunstancias son únicas.
Te invito a que muestres al mundo lo que has creado y disfrutes de compartirlo. Da lo mejor de ti, realiza tu mejor desempeño profesional. Pon en acción tu liderazgo.
Espero tener noticias tuyas. Recuerda siempre decretar : Mi corazón puede cambiar al mundo.
Oscar Antonio


